No me puedo permitir ser ignorante

Aventuras y desventuras en la “ciudad” más aburrida del mundo

  • Acerca del autor


    Samuel. 23 años. Nacido en Barcelona. Licenciado en Filología Inglesa. Viajero. Actualmente vivo en el norte de Inglaterra.
    » Mi blog de fotografía
  • Flickr

    IMG_3294

    IMG_3292

    IMG_3244

    IMG_3217

    IMG_3276

    IMG_3260

    IMG_3230

    More Photos

Archivos de la categoría ‘Teatro’

Universidades, institutos y clubes

Publicado por Samuel en 2008.02.06

El trimestre pasado fue un aburrimiento para mí. Llegaba a casa cada tarde y no tenía nada que hacer hasta el día siguiente. Claro que me dedicaba a leer, ver películas o incluso salir de vez en cuando, pero yo estaba acostumbrado a estar siempre ocupado y la verdad es que lo prefería a tener tantas horas libres.

Este trimestre, para remediarlo en la medida de lo posible, me he apuntado a tres cursos e incluso he empezado a colaborar con un club del colegio donde trabajo.

Estoy haciendo un curso de Photoshop dos horas a la semana, los martes por la tarde, en Wakefield College. Es un curso muy básico, perfecto para mí, pero muy lento, lo que no es tan perfecto, porque yo con estas cosas aprendo rápido. Pero estoy aprendiendo y ya no tengo miedo a hacer cosas que antes me parecían muy complicadas, que es lo que me interesaba. Claro que podría haber aprendido por mi cuenta, pero que te lo explique alguien que sabe cómo funciona y te resuelva ciertas dudas al momento me motiva mucho. Luego ya iré aprendiendo mis trucos, cosa que ya he empezado a hacer.

Luego hago teatro tres horas a la semana, los miércoles por la tarde, también en Wakefield College. La profesora ha estado enferma y de momento sólo hemos tenido una sesión, pero la disfruté mucho. Es para principiantes, perfecto para mí, y la profesora es rápida e inteligente y sabe motivar. Al principio tenía miedo de apuntarme por el inglés, pero ha resultado no ser un problema. Generalmente lo entiendo todo, y sólo una vez he tenido que preguntar qué significaba algo. Como en la vida real, vamos. Si en realidad ya soy trilingüe, y el único que no se lo cree soy yo.

También me he apuntado a un curso de formación de profesores de español los sábados por la mañana en el Instituto Cervantes de Leeds. Estoy muy contento. Generalmente ya he visto todo lo que hacemos en las clases teóricas, pero más adelante haremos observaciones y clases prácticas, que es lo que me interesa más. Ya hice un curso parecido en la International House de Barcelona, pero me interesaba hacer éste para familiarizarme con la manera de trabajar del Instituto Cervantes. Hay cosas que ambas instituciones hacen igual (lo básico) y otras en las que piensan de manera diferente (los detalles), y eso en vez de confundirme lo prefiero, porque me está descuadriculando un poco, que siempre va bien.

Por último, estoy colaborando con el club de fotografía del colegio, que lleva una de las profesoras de alemán. No hago mucho, simplemente asisto a los encuentros (que no son cada semana sino de vez en cuando) y doy mi opinión constructiva sobre las fotografías de los alumnos, que es en lo que consiste el club. La profesora que lo lleva dice que le va muy bien tener otros adultos en el club porque no siempre se le ocurre qué decir sobre una foto.

No estoy ni la mitad de ocupado que en Barcelona, pero ya es algo. Y estoy mucho más tranquilo respecto a mi futuro. Ya tengo bastante más claro que hace un mes lo que quiero hacer los dos próximos años, y eso supone un gran alivio. El curso que viene ya es 99% definitivo que andaré por Barcelona, y si todo va bien, el curso siguiente estaré en la ciudad que el Lonely Planet describe como la Barcelona de Inglaterra. :)

Publicado en Enseñanza, Fotografía, Planes de futuro, Teatro, Vida en Inglaterra | Etiquetado: , , | 3 Comentarios »

Rumbo a Londres

Publicado por Samuel en 2007.11.02

Estoy en el tren rumbo a Londres, donde voy a pasar el fin de semana. Me he llevado el portátil; ya que estoy pagando 30 libras mensuales por tener acceso a internet en cualquier punto del país, vamos a aprovecharlo.

Ésta es la quinta vez que voy a Londres, pero también es la tercera vez en lo que va de año, y la segunda desde que vivo en Inglaterra (me gusta llevar la cuenta de estas cosas). El motivo de este viaje es asistir mañana sábado a una conferencia para profesores de español, alemán y francés en la International House. Una de mis profesoras del curso de formación de profesores de ELE que hice este verano en la International House de Barcelona, Anna, dará un taller mañana, así que aprovecharemos para vernos.

Hoy viernes pasaré el día por Londres con Anna y con Rebeca, amiga y ex compañera de la International House (si es que aquí todo queda en familia). Yo lo principal ya lo he visto, así que la intención es que Rebeca, que ahora vive en Londres, nos enseñe algunos sitios nuevos. Nos gustaría ver alguna exposición fotográfica, y las chicas quieren ir de tiendas. El sábado es la conferencia y el domingo todavía no sé qué haré/haremos.

He pasado una mala semana, por eso no he escrito en el blog últimamente. El fin de semana pasado cogí un constipado que ya llevaba días incubando y el lunes y el martes estuve fatal, de mal humor y apenas sin fuerzas para dar clase. Con decir que el martes a las ocho de la noche me dispuse a ver una película pero a la que me senté en el sofá y se me empezaron a caer los mocos decidí irme a dormir… Pero a lo largo del miércoles fui mejorando y ahora ya estoy bien, listo para Londres.

El sábado pasado fui con Barbara y Christin a ver la obra de teatro The History Boys en Leeds. A los tres nos encantó tanto la obra como la experiencia. Yo lo primero que hice al salir del teatro fue ir a Waterstone’s a comprar el texto, porque no lo había entendido todo y la obra tiene mucho donde rascar, así que ahora me la estoy leyendo tranquilamente antes de irme a dormir y disfrutándola de nuevo. Cuando me la acabe de leer y vea de una vez la película, con los actores de la primera producción de la obra, mi intención es escribir un essay sobre varios de los temas que trata. A ver si lo hago.

Otro de los motivos por los que he estado mal esta semana, y conociéndome sé que lo estaré una buena temporada, es el hecho de que ya tengo que empezar a tomar decisiones sobre mi futuro. Digamos que en diciembre tendría que tener muy claro ya qué quiero hacer el curso que viene, y según cuál sea mi decisión, tal vez tenga que pensar también qué haré después de eso; en otras palabras, que acabo de mudarme a Inglaterra y ya tengo que tomar decisiones sobre los tres próximos años de mi vida. El motivo es que si quiero tener becas para seguir trabajando en el extranjero e incluso para hacer algún que otro máster, tengo que empezar a preparar ya el papeleo y entre diciembre y enero tendré que pedir como mínimo la/s beca/s del curso que viene.

Me parece demasiado pronto para decidir qué quiero hacer dentro de uno o dos años, pero así son las cosas. Además, en el fondo no es tan raro. Cuando empecé la carrera, ¿acaso no decidí pasar al menos cuatro años sacándomela? Al final fueron cinco porque pasé un año fuera, pero tomé la decisión de hacer Filología Inglesa con 17 años (!!) y hasta poco antes de cumplir los 23 no acabé.

Claro que entonces estaba claro que iba a quedarme en Barcelona y “sólo” tenía que decidir qué carrera iba a hacer. Ahora tengo que decidir entre quedarme en Inglaterra (donde me ha dicho un pajarito que no sería tan raro que me renovasen el contrato), volver a Barcelona (ya les gustaría a mis padres), o irme a otro país: ¿China? ¿Turquía? ¿Australia? ¿Estados Unidos? ¿Japón? Por decir algunos de entre los que estoy pensando…

Es demasiado pronto… Y lo que más me molesta no es tomar una mala decisión, sino no disfrutar de lo que tengo ahora mismo.

Publicado en Enseñanza, Teatro, Viajes, Vida en Inglaterra | Etiquetado: , , , | 2 Comentarios »

Cambridge, Oxford y Stratford

Publicado por Samuel en 2007.10.26

Ya estoy de vuelta en Wakefield. Llegué anoche a las once completamente derrotado, después de pasar tres días caminando y durmiendo poco.

El primer día, el martes, lo pasé en Cambridge. Era la primera vez que visitaba la ciudad desde el año 2000, cuando pasé allí un mes con mis 15 añitos. Primero visité el centro, luego el colegio donde tenía las clases de inglés y finalmente la casa donde viví.

Si tengo que ser sincero, recordaba Cambridge bastante más bonito. En su momento me gustó porque eran todo casitas, porque había mucho verde y porque el centro de la ciudad era peatonal, pero después de ver otras ciudades británicas a lo largo de estos años me he dado cuenta de que aquí eso es la norma y que Cambridge no es tan especial.

Una cosa que me pareció muy curiosa es que sentí como si no hubiera pasado el tiempo. El colegio estaba tal como lo recordaba y el barrio donde vivía también (bueno, creo que no había el mismo supermercado). Cuando llegué al colegio tuve la sensación de que no habían pasado siete años sino apenas unos días, y que nunca me había ido. Y cuando vi el bloque de pisos donde vivía, tuve la sensación de que si conseguía recordar cuál era mi número me contestaría la chica con la que vivía y que su hija aún tendría 2 años y aún se pasaría el día riendo. Es difícil explicar esta sensación. En realidad es bastante normal en mí; me acostumbro enseguida a los sitios nuevos y sin embargo luego me cuesta mucho olvidarme de ellos. Supongo que es por mi manera de ser, pero a lo mejor es más normal de lo que pienso.

La noche del martes me reuní con Barbara y Christin en Oxford; ellas habían pasado dos días en Londres. Estuvimos un rato hablando y luego nos fuimos a dormir. Al día siguiente pasamos todo el día recorriendo Oxford. Visitamos varios colleges y un museo y luego estuvimos en una especie de taberna algo escondida y muy acogedora que encontramos por casualidad.

Oxford me pareció mucho más bonito que Cambridge, y eso que yo había leído todo lo contrario. No sé cómo será el resto de la ciudad, pero el centro, la parte antigua, no tiene comparación con Cambridge; Oxford tiene ambiente de ciudad europea con historia, mientras que Cambridge es más tipo ciudad moderna. Además, debo decir que no he visto ninguno de los colleges de Cambridge por dentro, pero los que vimos en Oxford eran preciosos. A ver si puedo salvar alguna de las fotos que hice y las pongo por aquí.

El miércoles por la noche llegamos a Stratford-upon-Avon. Aquella noche vi algo en el albergue que jamás esperaba ver en un sitio así. Cuando yo llegué a la habitación no eran ni las once y sin embargo ya estaba todo el mundo durmiendo, o intentándolo. Creo que éramos 8 hombres en la habitación. Me puse los tapones en los oídos, subí a mi litera, procurando no hacer ruido pero haciéndolo igualmente, y me dispuse a dormir. Pasados unos minutos, el chico que dormía en la cama de abajo empezó a roncar. Un hombre mayor se levantó de la cama de al lado y se puso a caminar a su lado, haciendo mucho ruido; en un momento dado salió de la habitación y volvió al cabo de uno o dos minutos, pero visto lo que pasó después, creo que sólo salió para disimular y/o para hacer ruido con la puerta.

Volvió a tumbarse en su cama, el chico de debajo mío siguió roncando, y entonces el hombre mayor gritó: “Hey!”. El chico se despertó y dejó de roncar, pero al cabo de un par de minutos ya volvía a estar rondando otra vez. Entonces el hombre volvió a gritar: “Hey! Shh!”, y otra vez pasó lo mismo: los ronquidos pararon pero volvieron a empezar enseguida. Esta vez, el hombre se levantó, se fue hasta nuestra litera y le gritó al chico: “Hey!”. El pobre se despertó asustado. El hombre volvió a su cama y creo que volvió a berrear una o dos veces más antes de que yo me durmiera.

Tuve ganas de decirle al hombre que así sólo empeoraba las cosas y no dejaba dormir a nadie, pero tenía miedo de que si decía algo empezase una discusión y al final fuese peor. Lo que yo no entiendo es qué se esperaba este hombre. Cuando uno decide dormir en un albergue, a no ser que reserve una habitación individual o sólo para su grupo de gente, sabe que va a dormir con desconocidos que llevarán un horario distinto y que, en el caso de los hombres, muy probablemente roncarán. Tienes dos opciones: aceptar que no dormirás en las mejores condiciones pero que pagarás al menos la mitad que en un hotel, o decidir que prefieres estar solo a cambio de pagar más. Lo que no puedes hacer es escoger las dos opciones a la vez, es decir, pretender tener la comodidad de un hotel al precio de un albergue.

Y lo que tampoco me explico es que este señor se pensase que dedicarse a despertar al pobre chico que roncaba iba a arreglar nada: al cabo de unos minutos ya estaba roncando otra vez. ¿Qué se piensa, que si el chico pudiera elegir roncar o no roncar elegiría lo primero?

Pasé bastante mala noche y creo que en ningún momento dormí una hora seguida. No sé si fue porque me encontraba mal o porque yo también me puse a roncar y el hombre este se dedicó a despertarme. El caso es que Barbara tuvo que venir a buscarme a la habitación porque al final conseguí dormir cuando ya hacía rato que tenía que haberme levantado.

Stratford-upon-Avon no me pareció tan bonito como Oxford, pero me lo pasé muy bien. Visitamos Shakespeare’s Birthplace, la casa donde nació Shakespeare, convertida en un museo sobre cómo era una casa en la Inglaterra de los Tudor. Justo antes de entrar a la casa también hay una exposición sobre el escritor muy bien hecha, muy amena y muy instructiva.

Visitamos Holy Trinity Church, la iglesia donde está enterrado Shakespeare, y también el Courtyard Theatre, donde actúa la Royal Shakespeare Company y donde el próximo julio iré a ver Hamlet. Al lado está el Swan Theatre, donde se supone que hay un museo, pero actualmente el edificio está cerrado por obras y parece que durarán dos o tres años… Lástima.

En el Courtyard Theatre hay, cómo no, una librería dedicada exclusivamente a Shakespeare. Compré un libro de fotografías de la temporada 2006-2007, en la cual se representaron todas las obras de Shakespeare en la ciudad. En el libro hay fotos de casi todas las representaciones. Lo compré porque estaba muy bien de precio y me gusta mucho la estética de algunas obras. Lo que me gusta del teatro es que los actores están actuando delante tuyo y se pueden encontrar propuestas que no ves en el cine, pero esto es a la vez lo que menos me gusta del teatro: su fugacidad. Nos quedan las fotografías, pero sobra decir que no es lo mismo.

Y finalmente, anoche pude acostarme en mi propia cama y hoy he dormido hasta las tantas. Hoy ha sido nuestro “lazy day”; lo único útil que he hecho ha sido poner la ropa en la lavadora e ir al súper. Pero mañana vamos a Leeds a ver The History Boys en el teatro.

Quedan pendientes para otra entrada las fotos, con su correspondiente rallada sobre lo poco que sé usar la réflex, y explicar qué hace Samuel para consolarse cuando está cansado y lejos de casa y lo único que quiere es dormir en su propia cama.

Publicado en Teatro, Viajes | Etiquetado: , , , , | 3 Comentarios »

Teatro en Inglaterra

Publicado por Samuel en 2007.10.19

En Barcelona intentaba ir al teatro siempre que podía y había alguna obra que llamaba mi atención y, con suerte, la de mi madre. Cuando decidí marcharme, una de las pocas desventajas que se me ocurrían era que me perdería muchas obras y a saber qué encontraría allá donde fuese a parar. (Por si os interesa, la otra gran desventaja de no vivir en Barcelona es que ya no tengo tantas facilidades para estudiar idiomas o una segunda carrera.)

Pensaba que dejaría de ir al teatro y sin embargo ya tengo entradas para tres funciones de aquí al próximo julio. Ya comenté que aprovecharé mi escapada a Madrid de finales de diciembre para ir a ver Los persas. Réquiem por un soldado. Pues bien, hoy he comprado entradas para ver dos obras de teatro aquí en Inglaterra.

La semana que viene iré con Barbara y Christin a ver The History Boys en Leeds, la ciudad de al lado. No sé mucho de la obra y prefiero seguir en la ignorancia hasta que la vea, pero sí sé que está ambientada en los años 80 en el norte de Inglaterra (en Sheffield, muy cerca de aquí) y que los protagonistas son estudiantes que se están preparando para entrar en las universidades de Oxford o Cambridge. Según J, mi casera, uno de los temas principales de la obra es el contraste entre dos maneras de enseñar: una basada en aprender y otra basada en aprobar exámenes. Este último modelo es el que sufrí como estudiante y ahora estoy viendo como profesor. La obra promete; ha tenido mucho éxito y ya se ha hecho una película, que ya me he agenciado para verla más adelante.

Y acabo de reservar una entrada para ver Hamlet a finales de julio de 2008 en Stratford-upon-Avon. Sé que me he precipitado, teniendo en cuenta que mis planes de futuro terminan el 31 de mayo, pero he estado esperando que salieran las entradas desde que supe que David Tennant iba a interpretar a Hamlet para la Royal Shakespeare Company. Para los que no estéis puestos en cultura popular británica contemporánea, David Tennant es el actual Doctor en Doctor Who, mi serie de televisión favorita. Algunos lo recordaréis como Barty Crouch Jr en Harry Potter and the Goblet of Fire. Es un pedazo de actor y me apetece mucho verlo en directo y de paso tener una excusa para leerme Hamlet de una vez.

He comprado la entrada para un sábado para asegurarme de que si el verano que viene no lo paso en Inglaterra, al menos sea bastante probable que pueda venir. La entrada me ha costado 20 libras, así que tampoco me arruinaré si al final no puedo ir, pero espero poder hacerlo. Aunque tengo más o menos decidido que quiero quedarme en Inglaterra al menos un par de años más, todavía no he decidido si los veranos los pasaré en Barcelona.

Mi mayor preocupación ahora mismo es que jamás he ido a ver una obra de teatro en inglés y si a veces ya tengo problemas con el cine y la televisión, en un teatro no sé qué puede pasar. En una semana os cuento la experiencia.

Publicado en Enseñanza, Teatro | Etiquetado: , , , | 2 Comentarios »